Reflexiones de una opositora

Un año y un mes después

Hace demasiado tiempo que no me siento delante del blog a escribir. Más concretamente un año y un mes… han pasado tantas cosas, he transitado por tantas emociones … ha sido un tiempo muy difícil para mi… demasiado… quienes me seguís por instagram habéis ido sabiendo de mi, os he ido compartiendo mis dudas, miedos, errores y hostias monumentales.

Por aquí os actualizo lo más importante; No pasé el test de marzo. Me quedé a poco del corte y verlo me dio fuerzas para seguir. Decidí continuar una convocatoria más y la verdad, no sé si fue una buena decisión.

Aunque la tomé convencida y empecé a estudiar con muchas ganas, a los pocos días se me cayó el mundo a los pies. Entré en una oscuridad asquerosa, sentía ganas de vomitar al leer los apuntes, mi cabeza no se concentraba… si os soy sincera pensé que con un descanso prolongado (que no me tomé después del test) se me pasaría. Así que descansé un mes entero en verano. Aproveché para casarme, irme de viaje y cargar pilas. Os juro que las cargué y volví al estudio en septiembre con ganas, con vitalidad y energía pero… de nuevo la misma sensación; asco al leer los apuntes.

El objetivo me encanta, sé que mi sueño es ser juez, pero siento como si mi cerebro y cuerpo me estuvieran diciendo “ no, ya lo has intentado, hay más caminos” porque no entiendo qué me pasa… tengo ganas pero no fuerza. Tengo ilusión pero no concentración… mi corazón y parte racional quiere seguir, pero mi cerebro no me sigue…

Es algo frustrante, porque yo continúo levantándome por las mañanas a estudiar, con ganas, y lo lucho… pero cuesta tanto…

Ya tenemos fecha; febrero 2022 será cuando se celebre de nuevo el test, y ahí estaré yo.

No sé qué pasará… solo sé que será diferente…el resultado, lo será.

Sentimientos encontrados

15 octubre, 2020