Técnicas de estudio

¿Cómo me enfrento a los temas 3 años y medio después?

Hola a todxs una vez más. ¿Cuánto tiempo hace que no me paso por aquí? Perdonadme de verdad, pero no me da la vida y en realidad escribir un post en instagram me resulta más fácil y rápido (si no me seguís os lo dejo aquí @ddunaopositora). Pero… hoy he querido sacar un ratillo para sentarme y escribiros.

Después de casi tres años y medio opositando, he pasado por tantas fases de estudio que he perdido la cuenta. Al final, no hay un sistema único ni válido para memorizar y en función del momento en el que nos encontramos, tanto anímica como personalmente, nos vendrá bien una forma u otra.

Pero, después de todo este tiempo lo que sí que he aprendido es QUÉ ME VA MEJOR SI O SI. Yo puedo pararme a hacer mil esquemas – que me van genial para fijar la estructura – pero si no me escucho oralmente, no hay nada qué hacer.

Así que, independientemente de las veces que haya visto un tema; ya sea porque es mi décimo quinta vuelta a civil (x poner un número) o la tercera a procesal, SIEMPRE he de leer en voz alta.

Cuando me preguntáis como me enfrento a los temas – os hice un video en youtube extenso sobre esto, os dejo enlace AQUÍ – siempre os digo que depende de si es la primera vez que lo veo o si por el contrario ya le he dado varias vueltas, pero lo que SIEMPRE se repite es la necesidad de hacer un esquema después de haberlo leído varias veces, para fijar o recordar la estructura y leerlo hasta agotarme en voz alta.

Para mí esto es esencial, por lo que sinceramente no creo que sea necesario darle más vueltas. Es importante que no innovéis si un método os sirve, os lo digo yo que lo he hecho y al final siempre vuelvo a lo mismo; lectura en voz alta. Lo que sí que es cierto es que antes necesitaba leer en voz alta mientras caminaba por casa y si no lo hacía así no retenía ni una coma, pero ahora llevo ya cerca de un mes obligándome a estudiar sentada en el escritorio y aunque al principio me costó mucho concentrarme y sentir que retenía igualmente la información, ahora he comprobado que si que la retengo y que los cantes no se están viendo afectados por este cambio.

Para mí ha sido importante porque como os digo, sentía que sin caminar nada de lo que leía se fijaba en mi memoria y cuando había días que no podía caminar porque me dolía la pierna, mi sensación era de estar tirando el tiempo a la basura. Así que en enero, que me volvió a molestar mi tibia izquierda me obligué a descansar sin forzarla y por lo tanto a estudiar sentada. Eso sí… leyendo en voz alta. A los primeros cantes habiendo estudiado así, fui con pánico e inseguridad, pero al ver que salían igualmente, me relajé y ahora estudio en mi opozulo maravilloso sin levantar el culete de la silla.

Cierto es que el día de cante, cuando repaso, como he de mirarme muchos temas en poco tiempo, los leo en voz alta caminando o estando de pie apoyada en la mesa, pero por que en el fondo siento que al caminar fijo más rápido y el día de cante necesito esa rápidez. Pero también soy consciente que si no lo hago, no pasa nada, porque me ha sucedido no poder caminar el día de cante y  no repasarlos andando y el cante ha salido igual.

Por lo que siendo objetiva sé que es más una manía que una necesidad, pero en esos días tan cruciales como son los de preparador, necesito sentir ese control absoluto y calma que me da el caminar mientras leo.

Total, que después de tres años y pico me da bastante igual enfrentarme a un tema nuevo o de repaso, que siempre y caiga quien caiga necesito leerlo en voz alta para retener o recuperar la información ya aprendida. ¿Para qué cambiar si así funciona?

Ya os haré un post sobre la razón por la cual al memorizar leyendo en voz alta facilitamos el estudio y retención.

Nos leemos en el próximo blog, estudiad mucho y ánimo valientes ^^