¿Cómo repasar?

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“Odié cada minuto de entrenamiento, pero dije; sufre ahora y vive el resto de tu vida como un campeón”

Y es que Muhammad Ali tenía razón; para disfrutar hay que sufrir primero. Uno de los tramos difíciles para quién estudia es repasar aquello que ya ha mirado. ¿Porqué? Bajo mi humilde experiencia os diré que a mi me aburre repasar, ya que al ser temas que ya he tocado, siento que me suenan y no me motivan. Por lo que me resulta tedioso y suele ser algo que hago sin ganas, pero es un error; REPASAR es lo que nos hace afianzar la información estudiada.

Os contaré algo:

¿Qué es el olvido? ¿Porqué olvidamos lo que estudiamos? Podemos decir que el olvido es un deterioro o pérdida de los conocimientos que hemos adquirido, y que no cunda el pánico; es habitual porque el ser humano tiene un carácter selectivo.

  1. Aprendemos lo más y menos importante.
  2. Retenemos lo necesario. 
  3. Olvidamos parte de ello. 

Hay estudios que dicen que se olvida prácticamente el 80% de lo que hemos estudiado, así que hay que encontrar un método para evitarlo. E aquí la famosa “Curva del olvido”

Si os fijáis en el gráfico, a medida que pasa los días lo aprendido desciende vertiginosamente, es por ello que los estudios revelan que llegamos a olvidar el 80% de lo aprendido al mes de haberlo estudiado. Lo importante por lo tanto es trasladar nuestros conocimientos desde la Memoria a Corto Plazo (MCP) a la Memoria a Largo Plazo (MLP) y eso debe practicarse.

¿Cómo repasar?

En primer lugar cuando estamos estudiando, debemos hacernos esquemas o resúmenes, concisos, que incluyan la información y datos más relevantes, y serán estos los que utilizaremos en el repaso. ¿Porqué? La idea es que cada día invirtamos unos minutos en la lectura de lo estudiado el día anterior, pero no a partir de los apuntes (porque sino estaríamos haciendo un segundo estudio) sino de los esquemas o resúmenes, una lectura simplemente para refrescar los conocimientos adquiridos.  El tiempo que debamos invertir dependerá de la complicación de la materia y de la facilidad de nosotros mismos para refrescar la información. Es decir, hacer los repasos después de la fase de estudio (memorización) con métodos de repetición-recitación.

Hay que tener en cuenta, cómo nos vamos a organizar los temas de repaso. Si bien es cierto que se dice que para el estudio hay que ir variando las asignaturas para que no resulte tedioso, para los repasos no, como tendremos varias asignaturas y cada asignatura varios temas, debemos organizar el tiempo del que disponemos y el número de esquemas/resúmenes a repasar. En función de eso, organizaremos una distribución idónea, teniendo en cuenta que deben hacerse, al menos, 3/4 repasos por cada asignatura. Por lo que podemos repasar por la mañana a primera hora, una asignatura y por la tarde otra, dejando un margen de tiempo entre ambas para no mezclar conceptos.  También deberemos tener en cuenta que en función del examen que tengamos a la vista, el repaso deberá ser de un modo u otro (no es lo mismo repasar para un test que para un examen de desarrollo escrito o un oral).

El sistema de repaso que mejor suele funcionar es el de repetición oral, es decir, decirnos a nosotros mismos la información en voz alta. Está comprobado que si la información nos entra por dos canales; la vista al leer y el oído al escucharnos hablar en voz alta, la información se afianza más y más rápidamente, por ello es recomendable la repetición oral, aunque si nos agota demasiado podemos:

  • Grabarnos y escuchar la grabación mientras leemos, haciendo anotaciones.
  • Escribir mientras leemos muy flojo lo que debemos repasar.

De esta manera la información, como os digo, la asimilamos por dos canales distintos, haciendo más sencilla su memorización.

Para poder ejercitar la memoria y que la información vaya desde la MCP a la MLP, debemos ir espaciando los repasos, para que el cerebro haga ese esfuerzo por recordar. Por ejemplo:

Estudiamos el lunes, repasamos martes, jueves, domingo, miércoles, domingo… es decir, cada día ir espaciando más los repasos que además serán cada vez de menos duración.

Todo esto hay que tener en cuenta que es algo genérico, y que cada estudiante u opositor deberá adaptarlo a su estudio y necesidades. En mi caso, lo que hago es; como cada día no puedo repasar lo que he echo el día anterior porque no me da tiempo, cuando he acumulado 30 temas, los repaso. De esta manera, dentro de la curva del olvido que os he enseñado, estoy como mucho dentro del primer mes desde el primer tema estudiado y aún habiendo perdido cerca del 50% de lo memorizado en un inicio, yo al repasar lo recupero rápido. Pero como todo, dependerá de vosotros mismos, de vuestro tipo de estudio y de vuestras necesidades.

Lo que quería explicaros es que en el fondo, repasar, sea como sea, es lo esencial para que podamos afianzar nuestros conocimientos, porque la memoria debe ejercitarse, ya que sino lo aprendido se olvida a la velocidad de la luz.

Espero que os haya servido de algo este post. Muchas gracias por estar ahí ^^

¡Hasta el próximo blog!