Opositar tiene cosas buenas. | Diario de una opositora

Si. Lejos de lo que puede parecer cuando hablamos, de lo que significa opositar, de los sacrificios, de los nervios y el estrés… opositar tiene cosas buenas.

Cosas como el control de nuestro tiempo. Ser nuestros jefes, nuestra propia flexibilidad,  aunque yo misma digo que soy muy cuadriculada,  me impongo una rutina diaria y me perturba que me la modifiquen, si que es cierto que para nosotros puede ser más fácil  adaptarnos a imprevistos o emergencias, que si estuviéramos trabajando en una empresa, puesto que nosotros somos nuestros jefes. Hay que ser realistas:  para emergencias familiares, recados inamovibles, temas burocráticos y asuntos que requieren un horario para ser atendidos, que es imposible que quienes trabajan en una empresa, puedan atender… nuestra «flexibilidad» nos ayuda a poder adaptarnos. Y aunque no es que tengamos que ir cambiando nuestra rutina diariamente (evidentemente que no) por una emergencia, podemos hacerlo y reorganizarnos la semana para seguir cumpliendo con los objetivos diarios y semanales, sin problema. 

Nos da la posibilidad de conocernos. De explorar nuestros límites. Aquellos que solo encontramos cuando llevamos horas sentados en nuestro escritorio, cansados y hartos de leer conceptos que no entendemos porque estamos saturados. Y no nos rendimos, seguimos luchando porque tenemos un sueño. Nos ponemos a prueba, conocemos nuestra capacidad de sacrificio, ante situaciones que nos gustaría vivir, pero somos conscientes y consecuentes con nuestra nueva vida y decidimos sacrificar ese viaje, esa cena, o esa reunión,  que antes tenías semanal, diaria o mensualmente, y que ahora por cumplir los objetivos marcados, has de dejar solo a una noche a la semana y olvidarte de viajes o escapadas sin llevarte los apuntes, con los respectivos madrugones para poder estudiar lo que toca para ese día y después poder socializarte un poco. Al menos en mi caso, para que no resulte todo tan intenso, para no sentir que vivo apartada del mundo, he aprendido hacer encaje de bolillos, a pegarme madrugones sin que duelan con tal de cumplir los objetivos diarios y poder tener algo de vida social, porque sino … yo acabaría desquiciada perdida, y como me dicen siempre; «ésta es una carrera de fondo, no gana quien va más rápido ni es mejor, solo quien resiste» y cada uno para resistir necesita unos alicientes o un modo distinto de organizarse o liberarse. Todo esto irá cambiando, estoy segura; cuando llegue el examen no habrán festivos ni un día a la semana, no aceptaré recados, no estaré para nadie más que para mis apuntes y yo. Pero ese momento llegara y cuando lo haga yo no estaré quemada… eso es algo que me repiten semanalmente: «No te quemes. Dosifica «Al final… yo creo que lo que cuenta es hacer las horas que nos han marcado y que sean productivas, cada jornada es distinta en función del opositor, cumplir con los temas que hemos de hacer a diario, y poder compaginar nuestra vida es la clave (yo pienso). Leí no hace mucho una entrevista a una chica, que muy jovencita, aprobó mi oposición, y ella contaba que no se marcaba una hora de finalización de jornada, que cuando acababa  los temas que tenía pautados para ese día, ella paraba para no sobre saturarse. Que los sábados estudiaba solo por las mañanas y sus tardes  y los domingos se los tomaba de fiesta, para poder resetear. Me gustó comprobar que con esa filosofía, aprobó… yo la he tomado como ejemplo.

No nos olvidemos que siendo opositore, podemos cumplir nuestro sueño, y aunque eso parezca utópico, es la verdad. ¿Cuánta gente trabaja sin ser feliz? ¿Sin sentirse realizada? Por un sueldo. Por necesidad. Yo misma trabajé durante 4 años en algo que no me acababa de hacer feliz, porque era lo que había, tenía que sacrificarme y soñar con poder cumplir algún día mi sueño. Se lo que es ser becaria, lo que es trabajar por un sueldo mínimo, lo difícil que está en la privada…Muchisimas personas viven para trabajar, sin disfrutar, sin posibilidad de dedicarse aquello que más desea. Nosotros sí. Podemos pelear por conseguirlo. Nosotros tenemos la oportunidad de sentirnos realizados con nuestro trabajo, cuando consigamos nuestra plaza.  Y ese es un lujo que solo está al alcance de pocos:

De nosotros, los valientes. Los que invertimos horas, días, semanas, meses y años, en algo tan intangible como la posibilidad de tener una plaza que queremos que lleve nuestro nombre, pero al final es algo que no está sujeto a nada que podamos tener como cierto. Nadie nos lo asegura, y aun con todo y con eso, luchamos por ello.

Nos da la opción de tener momentos de soledad… realmente toda nuestra jornada es solitaria.. Nosotros con nuestros apuntes, conociéndonos, haciéndonos preguntas. Madurando, sacrificándonos. Nosotros solos contra un abismo de incertidumbre y somos lo suficientemente fuertes como para aguantarlo. Todas esas horas de soledad, regadas con pequeñas dosis de charla con gente que conoces en este camino.

Si… esa es otra de las cosas que nos trae opositar, que con las nuevas tecnologías puedes conocer a personas en tu misma situación, a kilómetros de distancia, que te entienden, que te apoyan y te animan cuando estás de bajo. Porque de otro modo sería imposible conocerlas, porque sino… no podrías compartir tu experiencia con nadie que te comprendiera al 100%.

Un familiar si, pero no te entenderá ni la mitad que un opositor.

Opositar. El largo camino hacia NUESTRA META, que , la consigamos o no, nos habrá hecho crecer como personas y habremos aprendido a conformarnos con poco, porque nosotros nos conformamos con un café fuera de nuestro opozulo, con una charla entre amigos y risas, con un mensaje… porque hemos aprendido a valorar las pequeñas cosas. Y ese es el mayor regalo de este camino.

 

¡Mucho ánimo a todxs! ¡Lo conseguiremos!

5 pensamientos en “Opositar tiene cosas buenas. | Diario de una opositora

    1. diariodeunaopositora Autor

      Creo que quizá no me he expresado claramente cuando digo que, aun teniendo rutina hay emergencias que nos hacen cambiarla y nosotros tenemos más facilidad que una persona que ficha en una empresa, y te lo digo porque yo he trabajado durante varios años en un despacho y flexibilidad, ninguna. Si quieres, te puedo pasar el horario que sigo diariamente, exceptuando los días que tengo médico (es lo que tiene tener una enfermedad crónica) o he de hacer alguna gestión en el banco (que son por las mañanas, como sabes) te lo digo, porque como te veo interesada en el tema de la rutina, te puedo pasar mi horario, más que nada porque por lo visto va bien, porque cumplo diariamente con los objetivos que me marcan ^^

    2. Elisa

      La tienes tú? Si es que sí, vete a cumplirla.
      Si es que no, vete a hacerte una.
      Porque parece que estás más pendiente de la vida de los demás que de la tuya propia.
      De nada 😊

        1. diariodeunaopositora Autor

          Jajajaja, ¿De verdad crees necesario que se haga una cuenta falsa para opinar? en fin… no haré comentarios xD Lejos de lo que puede parecer, hay más gente que opina como yo, que las que opinan como quienes os paráis en dejar comentarios en el blog, que lejos de ser criticas constructivas, pretenden herir o dejar en mal lugar mi experiencia personal, que es mía y por lo tanto no es ni comparable al resto ni juzgable, porque cada uno piensa, vive o estudia la oposición, como puede o quiere o le dejan. Así que, si no compartes lo que comento por aquí, que como digo, es mi vida, estás en tu derecho de no seguir leyendo y así no perder el tiempo en las tonterías sin sentido que comparto, y dedicarlo a estudiar la oposición, que seguro que será más constructivo que este rincón ^^ Mucho ánimo y si cantas hoy, suerte con el cante.

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