LA NECESIDAD DE TENERLO TODO CONTROLADO

¡Hola a todxs! Ya es martes… el tiempo está pasando volando… A veces no nos damos ni cuenta y pam! Ya estamos a mediados de Marzo!

Hoy os quería contar algo al respecto del control de mi tiempo.


Nunca he sido una persona maniática, controladora, intransigente o inflexible. Siempre he  sabido adaptarme sin problemas a las situaciones, con facilidad y sin dramas. Nunca he sido de aquellas personas a las que, modificarle los planes, es sinónimo de desmontarles la vida. Nunca. HASTA AHORA.

Sí. La oposición ha cambiado muchas cosas de mi vida, mi carácter e incluso mi forma de entender el mundo, pero lo que ha cambiado sin dudar es mi NECESIDAD DE TENERLO TODO BAJO CONTROL.

Y es que quizá soy demasiado tajante, o exajerada (qué podría ser) pero no sufro que me cambien los horarios de cante. Necesito saber que tengo X dias entre cante y cante y de esa manera cuento cuantos #turnosdemañana y #turnosdetarde tengo para estudiar. Porque yo me organizo la forma de estudio de tal manera que me divido los temas – os lo expliqué en una entrada anterior – y por lo tanto si yo he de llevar 3 temas para un jueves, necesito 3 turnos de mañana y dos de tarde para llevarlos perfectos. ¿Qué sucede? Que si por alguna causa, el día de antes me cambian el cante a la mañana, ya me es imposible (eso por no decir el problema logístico que me ocasiona porque por las mañanas tengo serios problemas para poder desplazarme al lugar donde canto)llevar tres temas más artículos para un jueves, y  entonces… me enfado con el mundo.

Como os digo, yo no era controladora, pero ahora si. Ahora necesito saber el tiempo con el que cuento y en función de ello, organizar cuantos temas y en qué momento, voy a estudiar. ¿Porqué? Porque conozco muy bien y soy muy consciente de cómo estudio, el tiempo que necesito, y todas las demás responsabilidades que tengo a parte de estudiar. Y… si siendo objetiva, racional y práctica sé que necesito 3 MAÑANAS Y DOS TARDES entre cante y cante… si eso cambia, se me cae el mundo, los astros me juegan malas pasadas y el karma se ríe de mi. Y yo me vuelvo loca porque sé que entonces no puedo cumplir con el objetivo de 3 temas nuevos para el jueves y entonces me cabreo todavía más.

Ahora he aceptado que los jueves llevo 2 temas, porque ahora canto por las mañanas, me he acostumbrado y eso me permite los jueves por la tarde y los viernes prepararme los temas del lunes y poder ir el fin de semana «más relajada» porque el estudio ya lo tengo hecho y solo he de cantar los temas. Pero… acostumbrarme me ha costado…

Mi obsesión con el control y la organización estiba en la necesidad de ir acumulando temas, terminando asignaturas, dando vueltas… porque no puedo eternizarme y quiero ir viendo resultados diariamente. Si he de avanzar a paso de microtortuga porque no tengo el tiempo suficiente para estudiar, me frustro, me cabreo y sale el alien pitbuliano que tengo dentro de mi.

¿Os pasa lo mismo?

Quizá soy demasiado perfeccionista, quizá necesito sentir que avanzo demasiado y debería tomármelo con más calma, pero yo me conozco, sé como y cuando rindo más y entonces he de adaptarme a ello… si todo lo demás cambia y el universo confabula en mi contra, yo no cumplo los objetivos y sale lo peor de mi.

He empezado ahora a ser consciente de varias cosas, y una de ellas es esta. La necesidad enfermiza de control, del tiempo, de los días y de que todo esté milimetrado enfermizamente para no sentir que vivo en una vorágine mayor a en la que estoy metida.

Creo que es esencial para el opositor, tener orden, control de nuestro tiempo, plazos, márgenes de imprevistos… si no tenemos nuestra vida organizada y controlada, no tendremos nuestra cabeza serena y tranquila y todo… absolutamente todo, se atrasará mil veces más.

¿Qué opináis al respecto? Os leoooo!


¡Muuuucho ánimo! En el fondo, podremos 🙂

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¡Hasta el próximo blog!

5 pensamientos en “LA NECESIDAD DE TENERLO TODO CONTROLADO

  1. Strady

    Creo que esa obsesión por el control la tenemos todos. Pero después de un tiempo hay que volver a acostumbrarse a que, por muy opositores que seamos, la vida sigue igual y el mundo no se va a parar por nosotros. Y tenemos que estar preparados para los imprevistos que nos puedan afectar al horario de estudio. De la misma manera, no siempre seremos 100% productivos y puede que se nos atasque un tema. ¿Solución? Se cambia el plan de temas y se llevan otros que nos cuesten menos. Al final se estudian todos. ¿Qué más da el orden?
    Resumiendo: el control es bueno para mantener la constancia de estudio. Pero no podemos volvernos intransigentes.
    ¡Un saludo!

    1. diariodeunaopositora Autor

      Totalmente de acuerdo. Ahora estoy adaptándome mejor, al hecho de que los cantes van cambiando a veces de semana en semana y oye… si hago todo lo que puedo y no llego a los objetivos una semana, no pasa nada. Mucho ánimo y gracias por comentar! ^^

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